Posted inarticulos / Blog de Literatura: El oficio de escribir y leer | José Carlos Bermejo / Novelas de Intriga, Thriller Histórico y Misterio / opinión

Truman Capote y ‘A Sangre Fría’: Cómo vender tu alma (y a tus amigos) por una obra maestra

Dicen que para escribir hay que sufrir. Pero Truman Capote decidió que era mucho mejor que sufrieran otros. Concretamente, dos asesinos en Kansas a los que exprimió como naranjas para sacarnos el zumo más delicioso y tóxico de la literatura del siglo XX: A Sangre Fría.

Hoy en el blog (y en el podcast) analizamos el nacimiento del True Crime moderno y nos hacemos la pregunta del millón: ¿Vale una novela más que la vida de dos personas? (Spoiler: Para Capote, sí. Y por mucho).

El crimen, el genio y la amiga lista

En 1959, Truman Capote leyó una noticia breve en el New York Times: una familia de granjeros, los Clutter, había sido asesinada sin motivo aparente en Kansas. Capote, que era un dandi neoyorquino que pensaba que el campo era ese sitio donde la gente no lleva zapatos, decidió ir a investigar.

¿Atascado con tu novela?

Descubre "Escribir un Thriller". El manual de recursos narrativos explicado desde las trincheras del oficio.

Se llevó a su amiga de la infancia, una tal Harper Lee (que acababa de escribir Matar a un ruiseñor, poca cosa). Harper Lee hizo el trabajo sucio: caer bien a los lugareños. Capote hizo lo suyo: pavonearse y tomar notas.

Cuando atraparon a los asesinos, Perry Smith y Dick Hickock, Capote vio el cielo abierto. O mejor dicho, el infierno. Ahí tenía su historia.

Escucha el episodio en el podcast

 

El Síndrome de Estocolmo (a la inversa)

Aquí empieza la parte turbia. Capote se ganó la confianza de los asesinos en la cárcel. Especialmente la de Perry Smith. Le llevaba revistas, le conseguía abogados y escuchaba sus traumas infantiles.

Se hicieron «amigos». Se escribían cartas. Capote lloraba con ellos. Parecía una relación preciosa… si no fuera porque Truman necesitaba desesperadamente que murieran.

El problema del final feliz (para el escritor)

La novela estaba escrita. Era genial. Era revolucionaria. Pero le faltaba el final. Mientras los asesinos siguieran vivos, apelando sentencias y retrasando la horca, el libro no tenía cierre.

Capote pasó 5 años esperando. 5 años quejándose en las fiestas de Nueva York: «Ay, estoy sufriendo mucho, no se mueren nunca». Imagina tener a un amigo que se queja de que no te ejecutan lo suficientemente rápido porque tiene que entregar el borrador a la editorial.

El desenlace: La horca y el champán

Finalmente, en 1965, Perry y Dick fueron ahorcados. Capote asistió a la ejecución. Lloró, se desmayó un poquito (le encantaba el drama) y luego… publicó el libro y se hizo multimillonario.

A Sangre Fría fue un éxito absoluto. Inventó la «Novela de No Ficción». Pero el karma, que tiene un sentido del humor muy negro, le pasó factura.

Es cierto que años después publicó la magnífica colección Música para camaleones y los fragmentos de Plegarias atendidas (la obra con la que traicionó a la alta sociedad de Nueva York). Pero la realidad es que nunca volvió a ser capaz de terminar una gran novela. El esfuerzo de Kansas lo vació.

Se pasó el resto de su vida entre alcohol, drogas y programas de televisión, consumido por la culpa (o por la falta de ella). Se podría decir que ese libro mató a tres personas: a Perry, a Dick y a la mejor versión de Truman.

🎧 Escucha el debate en el Podcast

¿Fue Capote un genio o un monstruo? En el nuevo episodio de ‘Literatura con Aristas’, diseccionamos esta polémica y la comparamos con el caso de Boris Vian y su libro asesino.

Escuchar en iVoox »

La lección para escritores

Si escribes novela negra o thriller, la historia de Capote es el ejemplo perfecto de obsesión. A veces, la realidad es tan buena que no necesitas inventar nada; solo necesitas tener el estómago suficiente para mirarla a la cara sin pestañear.

Capote miró, escribió y vendió su alma. Pero, oye, qué pedazo de libro nos dejó.

⚖️ ¿Tú qué opinas? ¿Es lícito traicionar una amistad (aunque sea con un asesino) en nombre del Arte? Te leo en comentarios.