Posted inarticulos / Blog de Literatura: El oficio de escribir y leer | José Carlos Bermejo / opinión

Los 5 detectives más alcohólicos y desastrosos de la literatura (Más allá de Bukowski)


En la novela negra hay una regla no escrita pero sagrada: no puedes fiarte de un detective que beba agua. Si el protagonista pide un té verde en la página 10, probablemente sea el asesino.

Todos -yo, mucho-; amamos a Nick Belane, el detective de Pulp de Charles Bukowski, que se bebía hasta el agua de los floreros mientras buscaba a la «Señora Muerte». Pero Hank no inventó al detective borracho; simplemente lo llevó al extremo del absurdo.

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Hoy vamos a repasar a los 5 campeones olímpicos de la autodestrucción. Esos investigadores que resuelven crímenes con una mano mientras con la otra sujetan la botella para que no se caiga. Tipos tan desastrosos que hacen que tu resaca del domingo parezca un día de spa.

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1. Harry Hole (Jo Nesbø): El hígado de Oslo

Bebida preferida: Jim Beam (aunque si se acaba, bebe lo que sea, incluido desinfectante).

Harry Hole es un gigante noruego de casi dos metros que tiene más cicatrices que amigos. Su relación con el alcohol no es «social»; es una guerra nuclear. En cada libro de la saga, Harry intenta dejar de beber, lo consigue durante tres capítulos, y luego ocurre una desgracia que lo lanza de cabeza a la botella.

Nivel de desastre: 9/10. Es capaz de resolver el crimen más complejo de Noruega estando tan borracho que no recuerda su propio nombre.

2. Jack Taylor (Ken Bruen): El desastre irlandés

Bebida preferida: Jameson y pintas de Guinness (a menudo mezcladas con pastillas).

Si crees que Harry Hole está mal, espera a conocer a Jack Taylor. Expulsado de la policía (la «Garda» irlandesa) por insubordinación y alcoholismo, se dedica a «encontrar cosas» en Galway. Su superpoder es ser golpeado en cada capítulo y despertar en el hospital o en un pub.

La frase: Su abrigo es su casa y el pub es su oficina. Leer a Bruen da sed, pero de la mala.

3. Matt Scudder (Lawrence Block): La culpa con bourbon

Bebida preferida: Bourbon con café (en sus inicios).

Scudder es interesante porque vemos su evolución. Empieza como un ex-policía que bebe para olvidar que mató a una niña por accidente durante un tiroteo (ahí es nada). Se pasa medio libro en bares de mala muerte de Nueva York. Lo curioso es que, a mitad de la saga, se mete en Alcohólicos Anónimos y se mantiene sobrio… pero sigue siendo igual de miserable.

Lección: Dejar de beber no arregla tu vida si tu vida es una novela negra.

4. El Agente de la Continental (Dashiell Hammett): El abuelo cebolleta

Bebida preferida: Ginebra. Mucha ginebra.

Antes de que existiera el género Noir como tal, Hammett creó a este operativo sin nombre. Es bajito, gordo y cínico. En Cosecha Roja, se pasa la novela bebiendo ginebra de contrabando (era la Ley Seca) para soportar la corrupción de la ciudad de Personville.

Dato curioso: Bebe porque en los años 20 el agua probablemente te mataba antes que el alcohol.

5. Nick y Nora Charles (Dashiell Hammett): Los borrachos funcionales

Bebida preferida: Martinis y cócteles de champán.

Hago una excepción aquí para meter un poco de glamour. En El hombre delgado (The Thin Man), esta pareja no bebe para olvidar traumas oscuros; beben porque son ricos, se aburren y es divertido. Resuelven crímenes entre fiesta y fiesta, siempre con una copa de cristal en la mano.

Nivel de desastre: Bajo. Son los únicos de esta lista con los que te irías de fiesta sin miedo a acabar en el calabozo (o quizá sí, pero sería un calabozo de lujo).


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🥃 Y tú, ¿cuál es tu detective favorito? ¿Eres más de té con pastas como Miss Marple o de whisky barato? Déjame un comentario (si la resaca te lo permite).